El email es el canal con mejor retorno y el que menos atención recibe. Probablemente porque no tiene el atractivo de las redes: nadie presume de su lista de correo.

Tiene, sin embargo, una ventaja que ningún otro canal ofrece: la lista es tuya. Ningún algoritmo decide a cuánta gente llegas ni puede cerrarte la cuenta de un día para otro.

Qué tipos de campaña existen

Mandar “un correo” no es una estrategia. Cada tipo cumple una función distinta y se mide diferente.

Los tipos de email marketing van desde el boletín periódico hasta las secuencias automáticas de bienvenida, la recuperación de carritos o el correo transaccional.

La distinción más útil para empezar: blog y newsletter no compiten, se alimentan. El blog atrae gente nueva; el boletín mantiene la relación con quien ya te conoce.

Qué poner dentro y cuánto escribir

La longitud es la duda más frecuente y tiene una respuesta razonablemente clara: depende del objetivo, pero casi siempre es menos de lo que uno escribe. Lo analizamos en longitud ideal del correo de marketing.

Sobre el contenido, la regla que más cambia resultados: un correo, un objetivo. Si pides tres cosas, no consigues ninguna.

Para boletines periódicos, en qué información debe llevar un boletín está el equilibrio entre aportar valor y vender, que es donde la mayoría se pasa de un lado o del otro.

Y si buscas referencias reales, reunimos 15 ejemplos de campañas exitosas con lo que hace cada una bien.

Diseño: menos de lo que crees

Los correos muy diseñados suelen rendir peor que los sencillos, entre otras cosas porque muchos clientes de correo bloquean imágenes por defecto.

Lo que sí importa: que se lea bien en móvil, que el mensaje principal esté en texto y no dentro de una imagen, y que haya un solo botón claro. En diseño de newsletter con ejemplos están los formatos que funcionan.

Si estás empezando, en qué es un newsletter tienes las bases antes de complicarte.

Entregabilidad: llegar a la bandeja de entrada

De nada sirve un buen correo que acaba en spam. Tres factores pesan por encima del resto.

Permiso real. Enviar a listas compradas o a contactos que nunca se suscribieron destruye la reputación del dominio, y recuperarla cuesta meses.

Dirección de respuesta. Usar una dirección noreply comunica que no te interesa la conversación, y además penaliza: las respuestas de los usuarios son una señal positiva para los filtros.

Limpieza de lista. Depurar contactos inactivos mejora las métricas y la entregabilidad. Una lista pequeña y activa rinde más que una grande y muerta.

Y en la forma, la etiqueta en el correo —asuntos honestos, saludos adecuados, no abusar del reenvío— es lo que separa un remitente que se abre de uno que se archiva.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se debe enviar?
Con la frecuencia que puedas sostener aportando algo. Mensual y bueno supera a semanal y relleno.

¿Cuántos suscriptores hacen falta?
Ninguno en concreto. Una lista de 200 personas interesadas vale más que 5.000 que no recuerdan haberse suscrito.

¿Qué tasa de apertura es buena?
Varía mucho por sector, y además las cifras se distorsionaron con las protecciones de privacidad. Es más fiable mirar clics y respuestas.

¿Puedo usar mi correo normal?
Para unos pocos contactos, sí. Para envíos masivos necesitas una plataforma: si no, tu dominio acaba marcado como spam.

El canal que no te pueden quitar

Si algo justifica invertir en email es esto: cuando una plataforma cambia su algoritmo o suspende una cuenta, quien tiene lista de correo conserva el contacto con sus clientes.

En Ingenio Digital diseñamos y gestionamos campañas de correo. Abajo tienes todos nuestros artículos del tema.

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